Felicidad en el trabajo?

Cuando comenzamos nuestra vida de adulto, desempeñamos alguna profesión y/o oficio por el cual uno de los objetivos es poder conseguir y  así financiar nuestras necesidades, estilo de vida, entre otros. Pero al pasar el tiempo, pese a tener una vida laboral para algunos más o menos exitosa,  siempre queda la duda si en el camino recorrido somos felices. Podemos ser felices en el trabajo? compartimos algunos puntos de vista

La felicidad en el trabajo es una elección
No se puede forzar o presionar para que la gente sea feliz, no importa cuán genuina sea la preocupación de uno por los demás. Si ustedes crean un ambiente donde esté bien ser feliz y mal ser infeliz o estar descontento, la gente se rebelará contra esa situación y de hecho serán menos felices.

La felicidad en el trabajo es diferente para cada persona
La felicidad para una persona es un infierno para otra. Somos todos diferentes, y la misma cosa puede hacer a algunos felices y a otros infelices.

La felicidad en el trabajo es a largo plazo
No se debe gritar sobre lo que hay que hacer para ser feliz, para divertirse y estar contento. No es sólo ser feliz aquí y ahora, la felicidad es para mañana y para los próximos diez años desde ahora.

En una escala de 0 a 10 .. ¿qué tan feliz se encuentra con su vida? Preguntas tan simples como la anterior pueden revelarnos información clave no sólo para mejorar nuestra calidad de vida, si no que también para incrementar los retornos de una organización e impulsar el crecimiento económico.

El año 2012, la revista Forbes daba a conocer en su web que “la mayoría de los empleados americanos” la infelicidad de los empleados(as) americanos con sus trabajos. El año 2011 la consultora Mercer ya se había anticipado a esta tendencia, titulando en uno de sus reportajes “Infeliz Año Nuevo! En el artículo, daban a conocer que sobre el 50% de los trabajadores(as) Británicos se sentían miserables (depresivos, tristes, etc.) por tener que volver a sus empleos. En el año 2013, la Gallup lanzaba su reporte “The state of the global workplace”, mostrando que sólo el 13% de los empleados(as) del mundo poseían altos niveles de compromiso con sus organizaciones. El caso de Chile no es diferente a esas tendencias mundiales. Junto a Marcos Gómez de la Universidad Adolfo Ibáñez, medimos variables similares en Chile, encontrando que más del 54% de los trabajadores se declaraban altamente infelices con sus trabajos. Además, el 31.1% presentaba altos niveles de agotamiento emocional, el 56.5% mostraba insatisfacción laboral, y sólo el 18% presentaba plena confianza en sus organizaciones. Impactantemente, trabajando.com mostraba que en nuestro país, un 82% de las personas ha presentado patologías derivadas del mercado laboral.

¿Qué importancia tienen esos datos?
Organizaciones que están enfermando a sus trabajadores, están afectando no sólo la calidad de vida en nuestra sociedad, sino que además nuestro crecimiento económico. Estudios realizados la UAI muestran que la correlación entre la felicidad en la vida y la felicidad en el trabajo son de aproximadamente 0.7 (de un máximo de 1). Por lo tanto, NO podemos separar lo que ocurra en nuestros ambientes laborales de lo que ocurra en nuestras vidas. En este sentido, el otorgar las condiciones para que los trabajadores sean felices, no sólo es un deber moral, sino que un deber país de las empresas sustentables. Pero además es un buen negocio.

Los estudios han demostrado las ventajas de la felicidad en el ámbito laboral. Personas más felices son personas más sanas (física y mentalmente), más creativas, más innovadoras, se ausentan menos, rotan menos, poseen un mayor compromiso organizacional, y su satisfacción con el trabajo y la confianza en las organizaciones son mayores.

En Chile hemos comprobado lo mismo. Las personas más felices poseen un 19,2% más alto de satisfacción laboral, casi un 10% más de productividad, y un 53.5% menos de agotamiento emocional.

Los beneficios de la felicidad en el trabajo han sido reconocidos largamente en el mundo desarrollado. En Chile aún estamos en pañales, salvo notables excepciones – como la Gerencia de Felicidad de Banco Estado Micro-empresas – lo que claramente afecta negativamente nuestros niveles de productividad y de salud mental. Es fácil entender la falta de credibilidad que hay en nuestro país sobre estos temas. Nuestro país cree y confía en muy pocas cosas. Quizás el primer paso es re-construir las confianzas en un Chile marcado por una de las más altas desigualdades del mundo y por escándalos de corrupción que debemos marginar de nuestra sociedad.

Soyfelizyque

Una invitación a ser feliz!.