Evolución de la felicidad, según la edad

Desde que el hombre se hizo consciente de su existencia, la  felicidad ha sido una de las metas más perseguidas en su vida, lo que constituye una fuente de motivación para seguir adelante. Sin embargo si nos concentramos en nuestra propia vida,  la duda que se nos puede presentar es: ¿somos igualmente felices desde la niñez hasta la adultez? En nuestra investigación pudimos concluir que si bien su presencia se mantiene, su frecuencia e intensidad va cambiando durante el tiempo.

Cuando niños, nuestra felicidad comprende al resultados de episodios asociados al descubrimiento del mundo, sus sensaciones y las emociones entregadas por el núcleo familiar donde nos encontremos. Sin embargo durante nuestro crecimiento, vamos asumiendo responsabilidades propias de la Sociedad  y la edad que tenemos. Es así como vamos cambiando nuestros aspecto físico, nuestros intereses, necesidades, pensamientos, sentimientos, percepciones del mundo, entre otros, modificando también el sentido de nuestra felicidad.

Cuando adultos y decimos formar familia o hacernos cargo de nuestra propia vida, muchas veces el esfuerzo, trabajo y las responsabilidades familiares como sociales, pueden afectarnos, porque la incertidumbre sobre el futuro versus las responsabilidades asumidas, si tenemos hijos, han aumentado. Dichos conflictos se enfocan a la generación de ingresos para cubrir todas las necesidades de esa etapa, debiendo dar prioridad a aquellas que no necesariamente coinciden con nuestra propia felicidad. Y muchas veces para evitar la angustia, podemos llegar a ser marionetas de otras personas como circunstancias.

Sin embargo, cuando la vida avanza y nos convertimos en adultos mayores, se experimentan menos estrés y tenemos menos preocupaciones porque las responsabilidades en la crianza o expectativa de desarrollo laboral ya fueron cumplidas o bien, por la madurez alcanzada de las propias emociones,  damos prioridad a la propia vida, haciendo que nos centremos menos en lo que hemos o no hemos conseguido y más en  el aprovechar al máximo el resto de nuestra vida. A eso si sumas la experiencia de los años, hacen que ciertas características y eventos de la vida pasan a ser cada vez más familiares y tienden a generar emociones menos intensas con momentos más felices.

La combinación de estos tipos de factores de circunstancias de las etapas que podríamos vivir, pueden darnos una explicación general del por qué los estudios indican que el ser humano tiene una curvatura de la felicidad, llamada tipo "U". Muy alta cuando niños, descendiendo cuando adulto y en ascenso cuando adulto mayor. PERO esta tendencia nos brinda, una gran oportunidad; ya que si nos hacemos consciente de nuestra etapa de vida, podemos seguir trabajando y disfrutando de los beneficios que nos aporta la felicidad, independiente de los años que estemos viviendo.  

Y tú ¿en qué etapa te encuentras? ¿Sientes que eres más feliz que cuando niño(a)? Coméntanos tu experiencia y nosotros estaremos felices en recibirla: contacto@soyfelizyque.cl

Soyfelizyque

Una invitación a ser feliz!.